Resumen: un presupuesto bien hecho aclara qué ofreces, a qué precio y en qué condiciones, y reduce las discusiones después. No es una factura, pero se parece mucho: la diferencia está en que aún no hay venta cerrada.
Qué debe incluir
- Datos del emisor y del cliente: nombre o razón social, NIF o CIF y contacto.
- Número y fecha del presupuesto, y hasta cuándo es válido.
- Conceptos: qué incluye cada partida, con cantidad y precio unitario sin IVA.
- Subtotal, IVA y total.
- Condiciones: forma de pago, plazo de entrega y qué no está incluido.
- Aceptación: un espacio para firmar o confirmar por correo.
Consejos para que se acepte
- Describe el resultado que obtiene el cliente, no solo las tareas.
- Separa lo que está incluido de lo que se cobra aparte.
- Pon una validez razonable, por ejemplo 15 o 30 días.
- Envía un único documento por proyecto, con un número de referencia.
Errores frecuentes
- Dar un precio por teléfono sin dejarlo por escrito.
- No indicar si el precio incluye o no el IVA.
- Olvidar la validez, y que el cliente acepte meses después a un precio que ya no te sirve.
Tenemos una plantilla de presupuesto lista para usar. Cuando el cliente acepte, el paso siguiente es emitir la factura correspondiente, según lo explicado en factura simplificada frente a factura completa.