Resumen: una factura emitida no se borra ni se edita. Si tiene un error, se corrige con una factura rectificativa que refleja la diferencia. Así queda rastro de todo y tu contabilidad cuadra.
Cuándo hace falta rectificar
Hay errores que cambian la base imponible o el IVA: un precio mal puesto, un tipo de IVA equivocado, un cliente con datos fiscales incorrectos o una operación anulada. Si el error solo es ortográfico y no afecta a importes ni a identidades, la corrección también debe hacerse por escrito, pero la forma depende de cada caso. Consulta con tu gestor si tienes dudas.
Cómo hacer la rectificativa
- Localiza la factura original, con su número y fecha.
- Emite una factura nueva que haga referencia a la original y explique el motivo de la corrección.
- Indica los importes corregidos. Puedes rectificar por el total (anular) o solo por la diferencia.
- Numera la rectificativa dentro de tu serie. Nunca reutilices el número de la factura original.
- Envía la rectificativa al cliente y guarda una copia con la original.
Errores que conviene evitar
- Borrar una factura ya enviada y emitir otra con el mismo número. Eso deja un hueco en la numeración que hay que justificar.
- Corregir a mano un PDF ya enviado. El cliente conserva la versión original.
- No avisar al cliente del cambio en el IVA. Puede tener consecuencias en su declaración.
Para ordenar la numeración desde el principio, mira la guía de numeración de facturas. Y para repasar los tipos de factura que existen, factura simplificada frente a factura completa.