Resumen: las facturas deben numerarse de forma correlativa y sin saltos. Una numeración ordenada facilita la contabilidad, las inspecciones y la búsqueda de cualquier documento cuando lo necesitas.
Qué exige la norma
El Reglamento de facturación (Real Decreto 1619/2012) pide que cada factura tenga un número único dentro de una serie, y que las series sean correlativas. No hace falta que sea un número largo, pero sí que sea coherente y que no haya huecos sin explicación.
Una estructura práctica
- Serie por tipo de documento: por ejemplo F para facturas, R para rectificativas, A para abonos.
- Año en la serie o en el número: F2026-0001 facilita ver cuándo se emitió.
- Un solo contador: no uses dos programas o dos hojas con numeraciones distintas para la misma serie.
Cómo evitar huecos
- Genera el número en el momento de emitir la factura, no antes.
- Si una factura se anula, consérvala con su número y una nota de anulación. No la elimines.
- Haz una revisión mensual: cuenta las facturas emitidas y comprueba que los números van seguidos.
Si ya tienes huecos
Un hueco no es un delito, pero conviene explicarlo. Anótalo con la fecha, el motivo y el número afectado, y guarda ese registro con la contabilidad. Si el programa de facturación lo permite, corrige la serie para el futuro en lugar de modificar lo ya emitido.
Si necesitas corregir una factura ya enviada, sigue la guía sobre cómo rectificar una factura. Para ver las obligaciones de cara a Hacienda, modelos de Hacienda para autónomos y pymes.