Resumen: un gestor de contraseñas guarda todas tus claves cifradas y genera otras nuevas y seguras. Así puedes tener una contraseña distinta para cada servicio sin tener que recordarlas. Es una de las medidas con más efecto y menos esfuerzo.
Por qué una pyme lo necesita
La mayoría de los accesos se rompen porque alguien reutiliza la misma contraseña en varias cuentas. Si una web sufre una filtración, los atacantes prueban esa clave en el correo, la banca y la facturación. Con un gestor, cada cuenta tiene su propia clave.
Cómo elegir uno
- Cifrado sólido y un modelo de cifrado en el propio equipo, de modo que el proveedor no pueda leer tus claves.
- Compartir de forma segura: si varias personas usan una misma cuenta de empresa, que se pueda compartir sin enviar la clave por correo.
- Autenticación en dos pasos para entrar al propio gestor.
- Compatibilidad con tus dispositivos: ordenador, móvil y navegador.
Cómo empezar
- Crea una contraseña maestra larga y fácil de recordar, formada por varias palabras.
- Empieza por el correo y la banca, y ve cambiando el resto poco a poco.
- No guardes la contraseña maestra en ningún sitio que comparta el mismo equipo.
Para completar la protección de las cuentas, lee cómo activar la autenticación en dos pasos. Y el marco general en ciberseguridad básica para pymes.