Resumen: si un agente de IA actúa por ti, necesitas saber qué hizo, cuándo y con qué datos. Sin un registro revisable, no puedes detectar un error a tiempo ni demostrar que las cosas se hicieron bien.
Qué debe registrar
- Qué acción ejecutó el agente y sobre qué elemento: un correo, un archivo, una factura.
- Cuándo lo hizo y con qué permisos.
- Qué instrucción recibió y qué resultado produjo.
- Si hubo intervención humana y quién la hizo.
Cómo montar una revisión periódica
- Revisa una muestra de acciones cada semana, sobre todo las que modifican datos.
- Compara las acciones con lo que pediste. Las diferencias son el primer síntoma de un problema.
- Anota los errores y ajusta las instrucciones o los permisos.
- Revisa los permisos cada trimestre y retira los que ya no se necesitan.
Señales de alerta
- Acciones fuera de horario o en elementos que no corresponden a la tarea.
- Un volumen de cambios muy superior al habitual.
- Resultados que nadie puede explicar.
Para definir los límites antes de empezar, lee permisos y control para un agente de IA. Y para elegir qué tareas delegar, agentes de IA en la pyme: tareas que sí puedes delegar.