Resumen: la autenticación en dos pasos pide un código, una aprobación o una llave física además de la contraseña. Aunque alguien consiga tu clave, no puede entrar sin el segundo factor. Es lo que más protege el correo y la banca.
Dónde activarla primero
- Correo: la cuenta de la que dependen todas las demás. Es la prioridad número uno.
- Banca online: muchas entidades ya la exigen. Revisa los ajustes de seguridad de tu banco.
- Herramientas de trabajo: facturación, almacenamiento en la nube y redes sociales de empresa.
Opciones habituales
- Aplicación de autenticación: genera un código temporal en el móvil. Es un buen equilibrio entre seguridad y comodidad.
- Notificación en el móvil: aprueba o rechaza el inicio de sesión. Cuidado con aprobar solicitudes que no has iniciado tú.
- Llave física: un dispositivo USB o NFC. Es la opción más segura para el correo principal.
- SMS: es lo más sencillo, pero el menos seguro. Úsalo solo si no hay otra opción.
Consejos para no quedarte fuera
- Guarda los códigos de recuperación en un lugar seguro, fuera del mismo móvil.
- Si cambias de teléfono, transfiere la aplicación antes de borrar la anterior.
- Ten al menos dos personas de la empresa con acceso de recuperación a las cuentas críticas.
Para completar la protección, mira ciberseguridad básica para pymes y cómo reconocer un correo de phishing.