Resumen: pedir a tiempo y en la cantidad adecuada evita quedarte sin producto y evita tener dinero inmovilizado. Dos cifras lo resuelven: el punto de pedido y el stock de seguridad.
El punto de pedido
Es la cantidad de stock con la que debes hacer el pedido. Se calcula así:
Punto de pedido = consumo diario × días de entrega del proveedor + stock de seguridad
Ejemplo: vendes 4 unidades al día, el proveedor tarda 3 días y quieres un stock de seguridad de 4 unidades. El punto de pedido es 4 × 3 + 4 = 16 unidades. Cuando el stock baje de 16, haces el pedido.
El stock de seguridad
Es un colchón para imprevistos: un día de venta mayor de lo habitual, un retraso del proveedor o un error en el recuento. No tiene que ser grande. Empieza con el equivalente a uno o dos días de venta y ajusta según lo que pase.
Cuánto pedir
Pedir mucho baja el precio por unidad, pero inmoviliza dinero y ocupa espacio. Pedir poco te obliga a hacer pedidos continuos y a menudo con gastos de envío más altos. Una regla práctica es pedir para cubrir el consumo de dos a cuatro semanas, según el producto y el espacio que tengas.
Cómo hacerlo sin perder tiempo
- Agrupa los pedidos por proveedor para pagar menos envíos.
- Ten una plantilla de pedido con los productos, cantidades y precios acordados.
- Revisa los albaranes al recibir la mercancía y compara con el pedido antes de firmar.
- Registra la entrada en el inventario el mismo día.
En la plantilla de inventario puedes marcar el stock mínimo de cada producto y ver cuándo toca pedir.