Resumen: el IVA repercutido es el que cobras a tus clientes, y el soportado es el que pagas a tus proveedores. La diferencia entre ambos es lo que liquidas a Hacienda. Confundirlos es uno de los errores más comunes en la declaración trimestral.
Dos conceptos
- IVA repercutido: el que aparece en tus facturas emitidas. Lo has cobrado, y pertenece a Hacienda.
- IVA soportado: el que aparece en las facturas que recibes de proveedores para tu actividad. Lo has pagado, y en principio puedes deducirlo.
Cómo calcular la diferencia
En un trimestre, suma el IVA repercutido y resta el soportado deducible. Si sale a pagar, se liquida con el modelo 303. Si sale a devolver, puede compensarse en el siguiente periodo o solicitarse, según tu situación.
Errores frecuentes
- Deducir IVA de gastos que no son de la actividad, como un gasto personal.
- Deducir IVA de facturas sin todos los datos exigidos.
- Olvidar repercutir el IVA en alguna factura, con el riesgo de pagarlo de tu bolsillo.
- No separar el IVA en el libro de ingresos y gastos, y tener que reconstruirlo al final.
Un hábito que ayuda
Anota el IVA de cada factura en el mismo momento en que la emites o la recibes. Así el trimestre se cierra en minutos, sin buscar justificantes.
Para la base del tema, lee IVA básico para autónomos y pymes. Y para llevar el registro, libro de ingresos y gastos.