Resumen: el phishing es el método más habitual para entrar en una pyme. Un correo que parece de tu banco, de un proveedor o de Hacienda intenta que hagas clic o que pagues algo. Reconocer las señales evita la mayoría de los engaños.
Señales de alerta
- Urgencia: «en 24 horas se bloqueará su cuenta». Quien quiere que actúes sin pensar usa prisa.
- Remitente raro: una dirección que imita a una conocida pero con una letra cambiada o un dominio extraño.
- Enlaces que no coinciden: el texto dice una web, pero al pasar el ratón por encima aparece otra.
- Peticiones inusuales: cambiar un número de cuenta bancaria, enviar contraseñas o pagar a un proveedor nuevo.
- Adjuntos inesperados: facturas, justificantes o archivos comprimidos que no esperabas.
Qué hacer antes de actuar
- No hagas clic en el enlace ni abras el adjunto.
- Confirma por otro canal: llama al número que ya tienes del proveedor, no al que aparece en el correo.
- Si es un pago o un cambio de cuenta, verifícalo siempre por teléfono antes de ejecutarlo.
- Reenvía el correo sospechoso al buzón de tu proveedor de correo o a INCIBE si tienes dudas.
Si ya has hecho clic
Cambia la contraseña de la cuenta afectada desde otro dispositivo, activa la verificación en dos pasos y revisa si se han creado reglas de reenvío en tu correo. Si has pagado algo, llama a tu banco cuanto antes.
Para reforzar la protección, lee ciberseguridad básica para pymes y cómo activar la autenticación en dos pasos.