Resumen: un recuento físico compara lo que dicen tus registros con lo que realmente hay en el almacén. Las diferencias revelan robos, errores de entrada, roturas o productos mal ubicados. Hacerlo bien evita sorpresas a fin de año.
Antes de contar
- Congela los movimientos del día: nada de entradas ni salidas mientras cuentas, o anota las que ocurran.
- Imprime la lista de stock teórico por ubicación.
- Prepara los materiales: etiquetas, bolígrafo, un lector de códigos si lo tienes.
Cómo hacerlo
- Por zonas: cuenta un pasillo o estantería completa antes de pasar a la siguiente.
- Dos personas: una cuenta y la otra anota. Cambia los papeles en la segunda pasada.
- Cuenta ciega: no mires la cantidad teórica hasta anotar la tuya.
Qué hacer con las diferencias
Revisa primero los movimientos recientes del producto: una entrada no registrada o una salida mal anotada explica muchas diferencias. Si la diferencia se mantiene, ajusta el stock y anota el motivo. Un descuadre repetido en el mismo producto merece una revisión de procesos.
Con qué frecuencia
Un inventario completo al año es el mínimo. Si clasificas tus productos por importancia, puedes hacer recuentos parciales más frecuentes para los artículos que más dinero mueven.
Para priorizar esos recuentos, mira la guía de clasificación ABC del inventario. Y si todavía no tienes la hoja de stock, inventario en Excel para pymes.