Resumen: escribir fichas de producto es lento y repetitivo, y la IA puede acelerarlo mucho. El riesgo es publicar textos genéricos, con datos incorrectos o con afirmaciones que no puedes demostrar. La revisión humana no es opcional.
Qué información debes darle
- Nombre del producto y categoría.
- Características reales: medidas, materiales, composición, peso, uso previsto.
- El público al que va dirigido y el tono de tu marca.
- Palabras clave que te interesan, sin rellenar el texto con ellas.
Cómo pedirlo
Pide una descripción de un número concreto de palabras, con dos párrafos: uno de beneficios y otro de características técnicas. Indica que solo use los datos que le has dado y que no añada garantías, certificaciones ni plazos que no existan.
Lo que revisar siempre
- Datos técnicos: cada medida, material y compatibilidad debe coincidir con la ficha del fabricante.
- Afirmaciones: «el más resistente» o «sin competencia» necesitan prueba, o no se publican.
- Tono: que suene a tu negocio y no a catálogo genérico.
- Duplicados: si vendes variantes, no publiques la misma descripción con un color distinto.
Cuidado con la publicidad engañosa
Describir un producto con datos falsos o exagerados puede ser publicidad engañosa y generar devoluciones. Lo que escribes es responsabilidad tuya, aunque lo haya redactado una herramienta.
Para ordenar el catálogo y el stock de esos productos, mira control de stock para pymes. Y para ver ejemplos por sector, casos de uso de IA por sector.